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Permacultura:

Los principios de la Permacultura (II)

Permacultura 30/04/2013

(viene del artículo anterior “Los principios de la permacultura I" )

 

6. Reciclaje de energía en el sitio.

El abastecimiento de alimento, la nutrición completa y con variedad de dietas, el almacenamiento y la red de mercado, son proveídos en los sistemas modernos gracias al transporte y al sistema económico imperante llamado globalización. Esta reticulación de los alimentos y la energía, supone un costo energético muy superior al que puede generar la agricultura sostenible, y es sólo posible gracias a la explotación de los combustibles derivados del petróleo.

Los métodos “eficientes” en la actualidad, son un sistema antinatural forzado por el productor, y van en detrimento de la tierra y la calidad de los productos a medio plazo. Los pesticidas, la gran cantidad de fertilizantes y las secuencias de cultivos realizadas sin sabiduría ni gestión y las técnicas de cultivo, han empezado a tomar protagonismo en este modelo de sociedad por la mera razón de reducir costos y de aumentar el rendimiento en la carrera inútil de permanecer viable económicamente.

 

 

 

Los sistemas creados por la permacultura tratan de parar la salida de flujos de nutrientes y la energía fuera del medio cerrando ciclos, revirtiéndolos a su recorrido natural de la siguiente manera:

  • Los residuos generados por alimentos se reciclan en compost.
  • Los estiércoles animales se utilizan para la producción de biogás o para fertilizar el suelo.
  • Las aguas grises fluyen hacia el filtro verde y se reutilizan en el jardín.
  • A escala regional se pueden tratar las aguas residuales para la producción de fertilizantes a utilizar en los campos de cultivos de la región.
  • El excedente alimentario se puede vender o intercambiar en una red local de consumidores ecológicos, mercados locales, etc.

 

En un sistema natural no hay basuras, ni contaminación. La salida de un proceso natural constituye siempre un recurso para otro proceso natural. Como dice la segunda ley de la termodinámica, “la energía se degrada constantemente o se torna más difícil de utilizar por el sistema”.

El propósito de la permacultura no es únicamente reciclar, y por lo tanto incrementar la energía, sino que también hay que considerar el hecho de capturarla, almacenarla y utilizarla toda antes que sea degradada al punto más bajo de su uso y se pierda para siempre.

 

7. Sistemas intensivos a pequeña escala.

Los sistemas intensivos a menor escala, significan que la mayoría de área de tierra podrá ser usada eficiente y completamente, y que el sitio estará bajo control. Una finca pequeña, no es un problema; sin embargo, en las fincas de mayor tamaño es fácil cometer el error de extenderse demasiado y rápidamente, estableciendo huertos grandes y alejados de las zonas que se utilizan y frecuenta con asiduidad o a diario. Si no se puede mantener o mejorar el sistema, es mejor no tocarlo, así se minimizará el daño y se preservará la complejidad natural.

Aunque este método pueda parecer una labor intensiva en un comienzo, no es un retorno a los sistemas campesinos convencionales de las cosechas anuales de trabajo aburrido sin fin y la total dependencia de la labor tecnológica humana. En vez de esto, es un enfoque en el diseño de la finca hacía la optimización. Hay la necesidad de crear sistemas a escala humana que sean eficientes en cuanto al uso de energía y de espacio. Habrá que minimizar la velocidad de desplazamiento de los materiales y de las personas (y otros seres vivos) entre sistemas. Reduciendo la velocidad y el espacio en el desplazamiento, se reduce el desplazamiento total, aumentando así la energía por la independencia y la autonomía del sistema.

 

 

 

La única estrategia futura sostenible es una regulación más próxima a la tierra de la que se tenga disponibilidad, sumada a un uso cauteloso de los recursos naturales. Como una forma de control sobre los consumos humanos, quizás se deba controlar solo aquellas áreas que se puedan establecer, mantener y cosechar por el uso de pequeñas tecnologías. En la actualidad, la agricultura y los ecosistemas están pasando por una crisis, y con seguridad que la única vía de escape a esta crisis, y a un futuro posible colapso, será la planificación tendente a una producción de alimento altamente intensiva y biológica, establecida justo fuera de nuestra puerta. Se entenderá como intensiva no la planificación del cultivo, sino el área a explotar.

 

8. Acelerando la sucesión y la evolución de las plantas.

En la agricultura convencional, la vegetación se mantiene al nivel de las herbáceas o de las especies arbustivas, y la energía se usa para mantener ese cultivo, luchando contra el desherbado, utilizando el arado y fertilizando; incluso se realizan quemas controladas de material vegetal “sobrante”. Esto significa que cuando se inhabilita la sucesión natural, se está frenando constantemente al ecosistema, creando costos que implican trabajo extra y energía, ya que los sistemas naturales cambian y se desarrollan a lo largo del tiempo dando lugar a una sucesión vegetal y animal con el mínimo gasto energético. La agricultura industrial (convencional) utiliza grandes cantidades de energía y productos químicos de síntesis para detener el desarrollo de este proceso natural conocido como sucesión.

En lugar de confrontar este proceso, se podría dirigir y acelerar para establecer las especies clímax (de máximo grado evolutivo) propias del hábitat, en un corto periodo de tiempo. Se podría realizar mediante:

  • La utilización o enfatización de lo que ya está creciendo.
  • La introducción de plantas que puedan sobrevivir fácilmente.
  • El aumento artificial de niveles orgánicos.
  • La substitución de nuestras propias hierbas.

 

 

9. Policultura y diversidad de especies beneficiosas.

El orden que describe la naturaleza en sí es un orden semi-natural de plantas, o un desorden natural, que está en relación correcta con cada uno de los otros gremios, en nuestro caso particular el vegetal. En claros ejemplos de Centro América -porque el clima así lo permite-, los cultivos no tienen límites o no están claros con los de la selva o el bosque aledaño. Algo así puede parecer desordenado y sin arreglo, pero la conjunción cultivo agrícola, forrajero, leñoso, en sintonía con el medio natural que le rodea (sin tener claros los límites, no hace más que reforzar al sistema y rodearlo de energía positiva e influjos sinérgicos. Sin ir más lejos, Mollison, apunta que “los jardines europeos, frecuentemente extraordinariamente ordenados, dan como resultado un desorden funcional y que produce un bajo rendimiento”.

 

 

 

En Permacultura la diversidad estará frecuentemente relacionada con la estabilidad. Sin embargo, la estabilidad solamente ocurrirá entre especies cooperantes o especies que no se perjudican entre ellas. En un sistema permacultural no será suficiente con ubicar simplemente tantas plantas y animales como se pueda, puesto que estos competirán entre ellos por luz, nutrientes y agua. Es necesario el diseño previo, pensado, calculado y posteriormente una buena gestión.             

 

 

10. El  efecto margen.

Un Margen o borde es la interface entre dos medios, es la superficie de contacto entre dos formas de paisaje o ecosistemas, una frontera donde los materiales o los recursos se acumulan. Dentro de los términos propios de la ecología puede corresponderse al ecotono, el lugar de transición entre dos zonas, que acumula las características de ambas: el agua y el aire, la zona de alrededor de una partícula de suelo a la cual el agua vincula, la orilla del mar (agua-tierra). Es el área limitante entre el bosque y el matorral, el bosque y un pastizal, ya que tendremos bordes en cualquier lugar donde haya una variación de ecotono. Los bordes son lugares de ecología variada, de ahí su gran importancia. La productividad se incrementará en un borde, debido a su complejidad, su diversidad y también por ser zona de transición energética, ya que los recursos de ambos sistemas pueden ser utilizados.

Casi no existen asentamientos humanos tradicionales y sostenibles que no estén situados en el área de conjunción dada entre dos ecologías. El borde o margen actuará como una red o coladera, las energías o los materiales se acumularán en los bordes, es decir tendrá un efecto de filtro de energía. Un paisaje con un borde complejo es interesante, y podrá ser considerado la base del diseño.

 

Los bordes sirven para definir áreas, y las dividirán en secciones manejables. Se definen a partir de las cercas vivas, la transición entre cultivos, el camino de acceso, el estanque, el gallinero con el huerto, etc. Por lo tanto, en Permacultura el margen es importante desde el punto de vista de implementación y mantenimiento de una sección del sistema diseñado. Este principio, sin duda, no sólo es el que cierra los principios de diseño, sino que es uno de los más importantes, aunque todos tienen también una gran importancia por separado.

Próximamente desarrollaremos más profundamente este principio y también hablaremos de los principios de actitud, los cuales aparecen como el principio número 11 de los principios de diseño en los primeros libros de Permacultura

 

 

BIBLIOGRAFÍA

  • CERVIÑO FERNÁNDEZ, F. J. Diseño de Permacultura para la autogestión y sostenibilidad de una finca agrícola en el Suroeste de la Península Ibérica. Proyecto Final de Carrera, Universidad de Lleida. 2010.
  • MOLLISON, Bill. Permaculture, a designers’ manual. Tagari. Australia, 1988.
  • MOLLISON, Bill. Introducción a la permacultura. Tagari. Australia, 1994.

 

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