Twitter
Suscripción

Permacultura:

Los principios de la Permacultura (I)

Permacultura 29/04/2013

 

Los principios clásicos de la permacultura, descritos y desarrollados por Bill Mollison, para la gestión y manejo del diseño de las fincas o hábitats, proporcionan un conjunto de directrices aplicables universalmente en el diseño de hábitats sostenibles. Estos principios han sido originados por disciplinas como la ecología, la conservación de la energía, el paisajismo y las ciencias ambientales, y están implícitos en cualquier diseño de permacultura de cualquier clima y  a cualquier escala de diseño.

 

1.  Ubicación relativa.

El centro de la Permacultura es el diseño: es una conexión entre elementos relacionados de forma natural. Este principio explica que para hacer que cualquier elemento del  diseño (gallinero, estanque, casa, etc.) funcione eficientemente, se deberá situar en el lugar correcto.

Cada elemento se debe colocar en relación  al conjunto, de manera que todos los componentes puedan beneficiarse recíprocamente. Es necesario crear entornos de apoyo para colocar factores próximos, que ayuden a desarrollar un sistema que se sostenga por el mismo, replicando al ecosistema natural.

Desde un punto de vista funcional, hay que aproximar todo aquello que se utilizará conjuntamente. Esto permitirá un uso más eficiente del espacio y una minimización de la energía para utilizar estos recursos.

Esta disciplina obligará a establecer relaciones de trabajo entre cada elemento, de manera que las necesidades o los ingresos que necesita un elemento sean proveídos por otro elemento del sistema, y los egresos que necesita otro elemento sean utilizados por otros (incluidas las personas que habitan el lugar). Naturalmente, se tendrá en consideración en el diseño la ubicación de elementos autóctonos, conociéndolos fehacientemente.

 

 

2. Cada elemento cumple muchas funciones.

Cada elemento del sistema debe ser elegido y ubicado de tal manera que cumpla tantas funciones como sea posible. Se podrá hacer lo mismo con plantas y animales. En este punto se tendrá que tener muy en cuenta el concepto holístico.

La gran mayoría de elementos han de tener como mínimo 2 funciones simultáneamente (aunque es recomendable que sean 3), con tal de que sean más versátiles, produzcan más, mejoren el uso de los recursos y así tengan un valor añadido. Simplemente, seleccionando especies útiles y ubicándolas en un sitio particular se puede usar para más de un propósito, como se enumera a continuación:

- Línea de plantas con función de rompe-vientos, refugio de fauna, cercas vivas, privacidad (setos), control del fuego, control de la erosión, combustible, forraje para animales.

- Animales para el aprovechamiento de heces como abono para el huerto o el suelo de la finca, control de malas hierbas y plagas, calor en forma de metano, o alimento.

- Estanque para el riego de la huerta, reflejar luz y absorber calor, zona de amortiguamiento climático.

- Leguminosas, que proveerán de semillas a las gallinas u otros animales, fijarán nitrógeno en el suelo, y proveerán polen para las abejas de las colmenas.

 

Para el diseño definitivo habrá que tener en cuenta las especies vegetales elegidas, con un total conocimiento del lugar, topografía, clima, suelo, agua, etc.; y sopesar la forma tolerancia y usos.

Hay varios factores que pueden limitar la selección de especies:

  • La aptitud para el clima o el suelo.
  • Si son invasoras locales o nocivas.
  • La disponibilidad en nuestra zona (viveros).
  • La preferencia de unas especies a otras, variedades tanto de vegetales como en el caso de la elección de especies animales.
  • La utilidad en relación a la dificultad de crecimiento, rendimientos, o tiempo de maduración.

 

 

3. Cada función es soportada por muchos elementos.

Una cualidad fundamental en la permacultura es que siempre en toda función y elemento, su integración sea holística.

Las funciones básicas importantes, como pueden ser la energía y la protección contra el fuego (principalmente en el clima mediterráneo) deben ser resueltas por dos o más elementos o alternativas. Incluso las necesidades de agua y alimento, deben de ser obtenidas con variadas opciones. De esta manera, una casa puede tener dos o más sistemas para calentarse: deberá generar energía calorífica como estufa de leña y placas solares, y a su vez estas instalaciones servirán para calentar agua y calentar la casa. Con esta misma premisa, los árboles de la cortina rompe-vientos (seto) deberán ser de lenta combustión, para controlar el daño en caso de incendio.

 

Detalle de un  camino con función cortafuegos

 

 

4. Planificación Energética Eficiente.

Una comunidad sostenida a través de la permacultura podría y debería ser independiente del comercio de distribución, garantizando una dieta variada a sus habitantes, proveyendo todos los requerimientos nutritivos mientras que no se sacrifique la calidad y destruya la tierra. La clave para la planificación energética eficiente es la colocación relativa de zonas y/o sectores de cultivos, corrales y patios, y las zonas con infraestructuras y el aprovechamiento de la pendiente del terreno o de la finca (energía cinética de la pendiente).

Como un objetivo a medio plazo, la permacultura busca la autogestión y la autosuficiencia. Sin embargo, el paisaje real será algo diferente, más complejo que lo que resulte en el diseño.

 

 

5. Planificación de zonas

La planificación de zonas transportada a la realidad, significa ubicar los elementos según su capacidad de uso o según la frecuencia con la cual se necesitará trabajar con ellos. Las funciones de la zonificación son ayudar a hacer un uso más sostenible de la energía y la gestión del tiempo a los habitantes del sistema, así como acercar las cosas que más se necesitan o que se utilizan más a menudo; mientras que los elementos que no se necesitan con tanta continuidad están más distantes.

Los límites entre zonas dependerán de muchos factores, como la topografía, la visibilidad, y el acceso, que a menudo no llegan a ser claros e interpretables. Por lo tanto, se colocarán las zonas a visitar a diario (el huerto, el gallinero, el jardín, la bodega de herramientas) lo más cercano posible al lugar donde está ubicada la casa, mientras que los demás lugares, estarán situados en las zonas más alejadas a la vivienda.

 

 

La zona 0  será el centro de actividad diaria. Esta zona se planificará y se establecerá para conservar energía y para ser apta para suplir las necesidades de sus ocupantes.

La zona 1  estará cercana a la vivienda. Será la zona más controlada y el área usada más intensivamente, pudiendo contener el huerto, talleres, invernadero, y enrejados de propagación.

La zona 2  se mantendrá intensivamente, con plantaciones densas (arbustos grandes, frutas pequeñas, huerto frutal mixto, cortina rompe-vientos). Las estructuras incluirán terrazas, cercas vivas, enrejados y piscinas.

 La zona 3  contendrá los huertos frutales sin podar y sin mulch, grandes zonas para pastos o zonas de libre andar para animales de carne o aves.

La zona 4  es semimanejada, semisilvestre, utilizada para la producción y recolección de alimentos resistentes, contendrá árboles sin podar y existirá manejo de vida silvestre y del bosque.

La zona 5  será la zona de la finca no manejada, o sistema “silvestre”, escasamente manejado. En esta zona no se diseñará ni se intervendrá, para así poder observar y aprender del entorno. Será un lugar para meditar y para valorar hacia dónde vamos.

Las zonas serán una convención, una forma abstracta para manejar las distancias; sin embargo, en la práctica, los bordes de las zonas pueden solaparse entre sí o con formas complejas del terreno, y el acceso al sitio podría significar que a veces las áreas menos usadas estarán al lado de las zonas más intensivamente usadas.

Más adelante desarrollaremos más ampliamente los recursos posibles para poner en práctica este y otros principios de diseño.

 

6. Uso de los Recursos Biológicos

La permacultura habla de la utilización de recursos biológicos (plantas, cultivos, animales, materia orgánica, etc.), para ahorrar energía y realizar el trabajo en la finca, cerrando ciclos. En este sentido, las plantas y los animales serán usados para proveer combustible, fertilizante, cultivar la tierra, controlar insectos, controlar hierbas adventicias, el reciclaje de nutrientes, mejoramiento del hábitat, aireación del suelo, control del fuego, de la erosión, etc.

Construir recursos biológicos (por ejemplo diseñar y generar un bosque, o cultivar un huerto-frutal) en la zona, será una inversión a largo plazo que necesitará pensamiento y manejo en las etapas de planificación, porque eso será una estrategia clave para el reciclaje de energía y el desarrollo de sistemas sostenibles.

En un sistema permacultural se deberán utilizar, siempre que sea posible, recursos biológicos para realizar las tareas del ecosistema o agrosistema. Se intenta encontrar solución en la naturaleza (materias primas orgánicas) que hagan las tareas y minimicen los aportes requeridos desde el exterior.

La producción de recursos biológicos in situ es una inversión a largo plazo, necesita mucha reflexión y gestión en las fases de planificación, dado que es una estrategia clave para el reciclaje de energía y de desarrollo de sistemas sostenibles.

 

Comenta pinchando aquí
by-nc-nd Artículo con licencia: Creative Commons